viernes, 3 de febrero de 2017

El día que murió la música...¡y nació la leyenda!


Ritchie Valens

Se conmemoran 58 años de " El día que murió la música ", desafortunada fecha en la cual tres leyendas del rock´n´roll, Buddy Holly, The Big Bopper y Ritchie Valens fallecieron en un accidente de aviación.


Para la fecha, el rock´n´roll se había convertido en una revolución, gracias al impulso de estrellas como Elvis Presley, Little Richard o Chuck Berry. Era más que el género de moda. Era la música de una generación que cuestionaba a sus mayores, el segundo terremoto masivo del siglo XX desde el jazz, y sobretodo, una tendencia que hermanaba estilos antagónicos desde el punto de vista racial: el country blanco y el blues negro.

De aquéllos tres muertos " El día que murió la música " la mayoría recuerda, sobretodo en latinoamérica, a Ritchie Valens (Ricardo Valenzuela) estadounidense de origen mexicano que llegó un poco más lejos con su propuesta, y lo hizo con una carrera de apenas ocho meses.

Titular notificando el fatídico suceso


Para empezar, su archiconocido tema La bamba es quizá el primer tema de rock en español que se masificó, y uno de los pocos que ha trascendido las barreras del idioma. Pero además, La bamba es una versión de un tema folklórico típico de la región mexicana de Veracruz, un son jarocho, que se asemeja, por cierto, a estilos como el joropo venezolano o la chacarera argentina. 

Lo que han hecho músicos venezolanos (algunos bien, algunos mal) al tomar canciones populares compuestas a ritmo de 6/8 y recreandolas en compases de 4/4, lo hizo Ritchie Valens con una canción tradicional de sus ancestros. 

Pero además, Ritchie Valens hizo otro tipo de experimentaciones con temas menos conocidos por el gran público. El tema instrumental Malagueña, por ejemplo, se inspira en el flamenco, cambiando la guitarra española por un instrumento eléctrico, añadiendo un efecto de reverb que sería muy popular en la década siguiente, sobretodo en el género surf.

Hoy conmemoramos " El día que murió la música " compartiendo esta pieza del genial Ritchie Valens, quién para el momento de su deceso contaba apenas con 17 años de edad.