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jueves, 29 de julio de 2021

CHELIQUE SARABIA Y SU GARZA PETROLERA


 Chelique Sarabia no es ningún músico desconocido. Con más de 2000 canciones compuestas, es bastante conocido en Venezuela y Latinoamérica - acaso en el mundo -  por su tema Ansiedad, el cual fue creado en la mitad de su adolescencia. Este tema sería versionado, posteriormente,  por artistas de la talla de Nat King Cole, Sara Montiel o Miguel Ríos.

Lo que pocos conocen de Chelique son sus obras más experimentales, específicamente aquellas plasmadas en dos de sus álbumes de los años ´70: Revolución Electrónica (1971) y La Garza Negra y de Hierro (1975). Un par de trabajos caracterizados por poner un pie en la vanguardia y otro en la tradición.

Dos placas discográficas que muestran un sonido folklórico, y a la vez moderno, equiparables en innovación a lo realizado, en aquella época, por artistas como Vytas Brenner o Gerry Weil (con la banda municipal), con la particularidad de que Chelique no venía del mundo del rock o el jazz. Era un músico popular incorporando nuevas sonoridades a su propuesta.

Revolución Electrónica es actualmente un álbum reivindicado, bastante cotizado entre coleccionistas, cosa que no ocurre tanto con la Garza Negra y de Hierro, quizá por ser éste último menos experimental. Esto no quiere decir que se trate de un álbum convencional.

El tema que abre y titula el disco (El cual no fue editado oficialmente por una disquera, sino por la empresa siderúrgica SIDOR) es una pieza de folk progresivo, sin nada que envidiar, por ejemplo, a lo que hacían grupos como Arcoiris en Argentina o Los Jaivas en Chile. Un tema cuya “progresividad” no se relaciona tanto con el virtuosismo instrumental, sino con el esmerado trabajo de composición y orquestación de Sarabia.

Una canción que va evolucionando paulatinamente, con capas de sonido que incluyen lo electrónico y lo acústico, incorporando el sintetizador ARP 2600 y el Mellotron – quizá el único dentro de una grabación popular venezolana – a una mezcla donde también figuran el cuatro, la guitarra y  unas voces pertenecientes a la agrupación Los Cuñaos, incluyendo en el coro al cantor Ali Agüero, quién colabora también en los arreglos.

La letra no es menos importante que la música. Describe, de forma poética, una realidad muy propia de la época: la industrialización del país a través de la industria petrolera. Una Venezuela cada vez menos rural y más urbana, la cual se refleja en la música misma.

El resto del disco cuenta con una constelación de estrellas de la música venezolana, incluyendo a percusionistas como Nene Quintero, bateristas como Alfredo Naranjo o cantantes como Henry Stephen. No se puede decir que sea menos innovador que el primer “track”, simplemente se vincula más a lo folklórico experimental, mientras el tema de apertura podría, fácilmente, considerarse un tema de rock (o folk-rock) progresivo.

Ernesto Soltero

sábado, 13 de agosto de 2016

De tambores rockeros y cuatros distorsionados (algo así como un resumen semanal)

¿Qué nos viene a la mente cuando hablamos de fusión con música étnica? Generalmente pensamos en estilos como el jazz latino o quizás música electrónica estilo chill out. Pero rara vez pensamos en el rock.

El rock es producto de la fusión. Nació en los años ´50 (o tal vez antes) cuando se mezclaron estilos como blues y la música country. Hereda elementos de la música popular europea y africana. A partir de los años ´60, con la llegada de la onda psicodélica, incorporó influencias más exóticas. The Beatles, por ejemplo, agregó a su propuesta elementos musicales de la India. Pero además, Carlos Santana también experimentó con la música afro-cubana. Miles Davis, quien había participado en revoluciones jazzísticas como el be bop y el cool jazz, encendió la mecha del jazz-rock. El rock progresivo de los ´70 abrió más caminos a la experimentación, y en Venezuela tuvimos a un Fernando Yvosky y a un Vytas Brenner que le dieron sonoridad criolla al género.

Pero el rock-fusión no es patrimonio exclusivo de hippies o rockeros progresivos. Tampoco es algo que sólo se atreven a hacer músicos de ska y reggae como Desorden Público y Fabulosos Cadillacs. Existen músicos de estilos más estridentes como el rock alternativo y el rock pesado que también se acercan a la música afrocaribeña ¿y por qué no? venezolana.

En los años ´90 tuvimos experimentos aislados como el hardcore metalero y salsoso de Laberinto o el grunge con elementos criollos de Sweet 75, proyecto que unió a la venezolana Yva las Vegass con Krist Novoselic, ex-bajista de Nirvana. Más allá de las versiones nefastas hechas hace casi 10 años por bandas oportunistas que querían sonar ajuro en la radio por medio de la ley RESORTE, hay agrupaciones venezolanas actuales que están experimentando con el rock más estridente y los sonidos más autóctonos.

Esta semana les tenemos tres ejemplos muy bueno que representan la actualidad de la fusión en Venezuela. En primer lugar Mirada Interna, una curiosa agrupación del estado Mérida cuyo sonido está más cerca de la costa que del páramo. El ritmo de los tambores afrovenezolanos se mezcla con guitarras distorsionadas, aunque también algo de jazz y electrónica. Puedes leer y escuchar sobre ellos en el siguiente enlace.


Pero además, hicimos una reseña del recital más reciente de Germain, "El Llanero Eléctrico", quién reinterpreta clásicos del rock, como Radiohead o The Doors, con la ayuda de su cuatro eléctrico.

Otro que tiene tiempo tocando y aparece en nuestro blog es Abraham Sarache, radicado actualmente en Holanda. Tiene más de 10 años experimentando con el cuatro eléctrico, procesando su sonido gracias a la tecnología, y haciendo que suene con la potencia de una guitarra rockera. Su álbum debut como solista suena, de hecho, bastante pesado, y puedes leer sobre él aquí.

Pero quizás palabras como  "rock", "jazz",  "fusión" y "metal" no son más que etiquetas para encasillar cualquier cosa. Al menos así lo ve Armando González, de la agrupación Los Tercios. Puedes leer su artículo de opinión publicado en nuestro blog.

Como siempre, te recordamos que puedes colaborar con cualquier tipo de material sonoro o escrito, siempre y cuando se relacione con la fusión venezolana.

viernes, 12 de agosto de 2016

Abraham Sarache: "La siembra" del cuatro eléctrico.

Reseña de The Gardener, álbum debut de este músico venezolano.


La diáspora venezolana sigue dando de que hablar. Más allá de cualquier situación política o económica, hemos exportado, desde hace décadas, unos cuántos músicos, incluyendo combos completos. Se encuentran diseminados, principalmente, en Norteamérica y Europa. Lo más interesante es que están llevando algo del sonido latinoamericano, e incluso, venezolano, a territorios donde sabemos predomina lo anglosajón.

Uno de esos músicos es el cuatrista Abraham Sarache, quién ha vivido desde hace 14 años en países como España, Alemania, Reino Unido y actualmente Holanda. Desconectado de la movida venezolana, y desconocido en su país tanto por el público rockero como por aquéllos seguidores de la música tradicional, Sarache se ha concentrado desde en trabajar su propuesta. En su proyecto predomina el cuatro venezolano, aunque su uso no sea demasiado evidente. 

A primera escucha, el álbum The Gardener no suena a fusión venezolana ni a folk-rock. Lo más notable son las influencias del rock progresivo moderno y el metal alternativo. Advertimos de vez en cuando que hay uno que otro sonido folklórico, y coqueteos con la rítmica 6/8, pero predomina la electricidad y la distorsión. Mas sucede que este disco no tiene ni una sola guitarra. Se trata de un cuatro eléctrico con sonidos manipulados. El público europeo lo ha recibido bien, y se sorprende al saber que lo que escuchan en el disco no es una Stratocaster o una Fender, sino un instrumento folklórico con cables.



Sarache no es el primero en hacer ese tipo de experimentos. Grandes cuatristas venezolanos ya tienen por lo menos una década utilizando la versión eléctrica del instrumento, aunque ejecutandolo de forma limpia, sin efectos tecnológicos. Otros como Edward Ramírez han ido más allá, tocando joropo tuyero de forma “psicodélica”. No podemos obviar tampoco a Los Últimos Indocumentados, con el fallecido Jo Semi, quienes hacían una música grunge con ayuda de un cuatro distorsionado, o a El Llanero Eléctrico, quién sin embargo tiene un estilo, digamos, menos anglosajón.


Se trata de un disco de rock muy bien producido, con gancho. Quienes esperen escuchar algo parecido a Vytas Brenner o a Compasses seguramente se decepcionarán, pues, predominan las letras en inglés y no escucharán el típico cuatro acústico charrasqueado. Mejor escucharlo como lo que es. Un disco de metal progresivo que incorpora un instrumento ajeno al género y le otorga un rol estelar. 

domingo, 7 de agosto de 2016

Tambores rockeros suenan con "Ciega Fuerza"

La agrupación merideña Mirada Interna continúa promocionando su primer álbum titulado Ciega Fuerza, un trabajo enmarcado dentro de la fusión venezolana. El disco, catalogado por sus miembros como rock afrovenezolano, contiene también influencias como el jazz y la música electrónica, predominando la fuerza del tambor y la poderosa energía del rock.

El álbum es de carácter conceptual, y narra, a través de la música y los efectos sonoros,  la historia de un personaje, el cual viaja a través de sus sueños para llegar a su subconsciente, en donde estarán ocultos sus más profundos instintos y temores. 

 El estreno del álbum Ciega Fuerza se llevó a cabo los días 13 y 14 de mayo de 2016 en el teatro César Rengifo de la ciudad de Mérida. Los conciertos estuvieron enmarcados dentro del concepto de concierto – película, acompañando la música en vivo con la proyección de cortometrajes, enmarcados en su mayoría en locaciones naturales y también urbanas del estado Mérida. Los conciertos fueron registrados, y actualmente la banda trabaja en la edición de un DVD en donde estarán integrados los cortometrajes y la música en vivo.

 En el siguiente enlace puedes descargar el tema promocional, cuyo título es el mismo del primer álbum de la banda. También puedes oir esta placa discográfica a través de soundcloud.

domingo, 13 de julio de 2014

Compasses: cuando el joropo se vuelve progresivo


Nuestro Grupo

Cuando hablamos de la música fusión en Venezuela y nos remontamos a sus orígenes, nos damos cuenta de algo interesante: tanto la música jazz como el rock progresivo tienen que ver bastante con el nacimiento de esta tendencia en nuestro país.

En el caso del jazz, tenemos a Aldemaro Romero, que no era propiamente un jazzista, pero si alguien que creo la “onda nueva”, en el cual el fue casi el único exponente, mezclando joropo con las armonías del jazz. Para su propuesta, Aldemaro se inspiró en la bossa nova brasilera, un estilo creado en el sur de nuestro continente donde se hacía algo similar con géneros como la samba.En cuanto al rock progresivo, basta con nombrar al pionero de esa tendencia en nuestro país: Vytas Brenner.

Un grupo que se puede equiparar bastante con ese tipo de experimentación, en la actualidad, es la agrupación Compasses (conocidos antes como “Compases de Integración”), un cuarteto compuesto por músicos populares, de Cojedes, Portuguesa y Aragua, que si bien, no tienen nada que ver en cuanto a formación con el jazz o el rock progresivo, han tenido una busqueda que los ha llevado a hacer una música instrumental y bastante virtuosa comparable a esos géneros musicales.
Representando a Venezuela en el medio oriente

Los integrantes de Compasses, en su mayoría, han ganado prestigiosos premios ligados a la música folklórica tales como La Siembra del Cuatro, El Silbón de Guanare y hasta el Festival de Joropo de Villavicencio, en Colombia.

Además son conocidos en el exterior, no sólo en la hermana república, sino en países tan distantes como China, Australia, Libano y Siria.


De la agrupación Compasses vamos a escuchar un tema grabado en vivo, en Caracas, en el Festival de joropo de La Estancia cuyo título es “Arreglo para pajarillo”. Por supuesto, la agrupación Compasses utilizan como base esa variedad del joropo venezolano, esos tres acordes que todo el mundo conoce y que constituyen el llamado pajarillo. Escuchemos entonces “Arreglo para pajarillo” de la agrupación Compases.



Texto extraído del programa El Llanero Eléctrico Presenta, con Germain Coronado transmitido de Lunes a Viernes a las 5am en 107.3 La Megaestación, en el marco de los Jueves de Vanguardia. Libreto: Ernesto Soltero

domingo, 8 de junio de 2014

Padre Fernando Rivas: el rock de la redención


PAPA

Es probable que para muchos de nosotros, la relación entre música y religión sea algo extraña, a excepción por supuesto de el “satánico” rock pesado, y su contraparte, el rock cristiano. Sin embargo, ejemplos sobran, no sólo en el rock, sino en géneros relacionados o derivados. En un ambito masivo tenemos a gente como Cats Stevens (convertido al islam) y Bob Marley (divulgador de la fé rastafari). Reciente es el caso del Padre Cesar, un argentino rockero que dedicó una canción al Papa Francisco.

Venezuela no se queda atrás. Si bien, la mayoría de la música pop-rock relacionada con las creencias religiosas están vinculadas con la iglesia evangélica, existe un sacerdote, el Padre Fernando Rivas, practicante del cristianismo en su rama ortodoxa, que es todo un personaje de la movida musical local. Contrario al pensamiento de muchos conversos religiosos, no siente ninguna clase de vergüenza por pertenecer a un movimiento musical catalogado por sus detractores como maléfico.


El Padre Fernando Rivas comenzó sus estudios musicales a la edad de 16 años. Antes de eso ya tocaba instrumentos como el cuatro, el piano y la guitarra. Creció escuchando clásicos como Pink Floyd, los Rolling Stones y mucha música venezolana. En los 80/90 conoció a personajes de nuestro movimiento como Cayayo Troconis. En el 2007 se ordena sacerdote después de un viaje a Bulgaria, país en el cual estudió canto lírico.

Anteriormente, en 2005, Fernando Rivas fue vocalista de Tsunami, una banda de rock progresivo, y grabó además un buen disco de música venezolana experimental.

Actualmente, el Padre Rivas sigue haciendo música, tiene la banda Irinika también de rock progresivo, y se dedica a la locución. Hay que agregar también, que en sus propias palabras “ es confesor de unos cuantos rockeros”

El tema que van a escuchar a continuación pertenece a la fasceta en solitario de este sacerdote rockero, locutor además de la emisora 92.9 FM. La canción se llama Doncella de Oriente y es dedicada a la Virgen del Valle, patrona del Oriente venezolano.

Musicalmente es un galerón fusionado con rock y algo de canto lírico, bastante interesante, porque explora un género folklórico poco cultivado en la fusión venezolana.


Pero mejor ahorremos las explicaciones. Que la música hable por si sola. Sólo basta con hacer “play” en el siguiente enlace.


   
Texto extraído del programa El Llanero Eléctrico Presenta, con Germain Coronado transmitido de Lunes a Viernes a las 5am en 107.3 La Megaestación, en el marco de los Jueves de Vanguardia. Libreto: Ernesto Soltero.