Mostrando entradas con la etiqueta venezolanos en el exterior. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta venezolanos en el exterior. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de agosto de 2016

Abraham Sarache: "La siembra" del cuatro eléctrico.

Reseña de The Gardener, álbum debut de este músico venezolano.


La diáspora venezolana sigue dando de que hablar. Más allá de cualquier situación política o económica, hemos exportado, desde hace décadas, unos cuántos músicos, incluyendo combos completos. Se encuentran diseminados, principalmente, en Norteamérica y Europa. Lo más interesante es que están llevando algo del sonido latinoamericano, e incluso, venezolano, a territorios donde sabemos predomina lo anglosajón.

Uno de esos músicos es el cuatrista Abraham Sarache, quién ha vivido desde hace 14 años en países como España, Alemania, Reino Unido y actualmente Holanda. Desconectado de la movida venezolana, y desconocido en su país tanto por el público rockero como por aquéllos seguidores de la música tradicional, Sarache se ha concentrado desde en trabajar su propuesta. En su proyecto predomina el cuatro venezolano, aunque su uso no sea demasiado evidente. 

A primera escucha, el álbum The Gardener no suena a fusión venezolana ni a folk-rock. Lo más notable son las influencias del rock progresivo moderno y el metal alternativo. Advertimos de vez en cuando que hay uno que otro sonido folklórico, y coqueteos con la rítmica 6/8, pero predomina la electricidad y la distorsión. Mas sucede que este disco no tiene ni una sola guitarra. Se trata de un cuatro eléctrico con sonidos manipulados. El público europeo lo ha recibido bien, y se sorprende al saber que lo que escuchan en el disco no es una Stratocaster o una Fender, sino un instrumento folklórico con cables.



Sarache no es el primero en hacer ese tipo de experimentos. Grandes cuatristas venezolanos ya tienen por lo menos una década utilizando la versión eléctrica del instrumento, aunque ejecutandolo de forma limpia, sin efectos tecnológicos. Otros como Edward Ramírez han ido más allá, tocando joropo tuyero de forma “psicodélica”. No podemos obviar tampoco a Los Últimos Indocumentados, con el fallecido Jo Semi, quienes hacían una música grunge con ayuda de un cuatro distorsionado, o a El Llanero Eléctrico, quién sin embargo tiene un estilo, digamos, menos anglosajón.


Se trata de un disco de rock muy bien producido, con gancho. Quienes esperen escuchar algo parecido a Vytas Brenner o a Compasses seguramente se decepcionarán, pues, predominan las letras en inglés y no escucharán el típico cuatro acústico charrasqueado. Mejor escucharlo como lo que es. Un disco de metal progresivo que incorpora un instrumento ajeno al género y le otorga un rol estelar. 

domingo, 28 de junio de 2015

Fumaça Preta: psicodelia con sabor mundial

En otras ocasiones hemos hablado, en este blog, acerca de grupos y músicos venezolanos radicados en el exterior. Tenemos varios ejemplos, cómo el caso del músico electrónico JulioD´Scrivan, residenciado actualmente en Inglaterra, o la agrupación LaOtra banda, conformada por larenses en tierras norteamericanas. Ni hablar de ejemplos históricos como Spiteri.


En este caso les tenemos una historia que puede ser considerada el colmo de la globalización. Es la historia de Alex Figueira, un venezolano de padres portugueses, quién estuvo en Venezuela hasta su adolescencia, influenciado por la música de Jamaica y el “ska de acá”, emigrando posteriormente a la tierra de sus padres y radicandose luego en la ciudad de Amsterdam, Holanda.

En Europa se desarrolla como músico, formando varios proyectos, incluyendo la primera banda de ska de Portugal, y recientemente una disquera en Amsterdam llamada MusicWith Soul.

Con esa disquera crea informalmente al principio un proyecto llamado Fumaça Preta conformado en parte por talentos de su propio sello, los músicos de la agrupación inglesa The Grits.

Empiezan grabando un cover o versión de la canción The witch, del clásico grupo proto-punk The Sonics, mezclando punk de garage con música brasilera, contando con las voces del cantante carioca Joel Stones.

Ante la acogida de este tema, terminan grabando el disco completo.



El aporte de Alex Figueira aparte de los ritmos de batería y la producción del disco, grabado analógicamente, está también en la inclusión de influencias no muy evidentes de ritmos como jel joropo o el tambor culo e puya, en un tipo de música que mezcla sonidos tropicales con funk, rock garagero, electrónica retro y psicodelia.

Este excelente disco se puede descargar actualmente en internet y también comprar en formato vinilo. Pueden apoyar a este “pana” venezolano buscando al menos la manera de descargarlo y difundirlo.


El "pana" Alex en pleno estudio

Cabe agregar además, que actualmente el mismo Alex se está encargando de vocalizar los temas en vivo, y cuenta en la batería con el respaldo de otro venezolano: Baldomero Verdú, ex integrante de la agrupación Fibonacci y componente del duo folk rock The Baby Factory. Con este formato se están presentando en importantes festivales europeos, como el Primavera Sound de España.


El tema que vamos a compartir se titula amor tece dor, un tema garagero con un final joropero no muy evidente.



  
Texto extraído del programa El Llanero Eléctrico Presenta, con Germain Coronado transmitido de Lunes a Viernes a las 5am en 107.3 La Megaestación, en el marco de los Jueves de Vanguardia. Libreto: Ernesto Soltero

lunes, 8 de junio de 2015

Spiteri: del Caribe para el Támesis



 
Comienza un nuevo ciclo de colaboraciones entre el programa El Llanero Eléctrico Presenta y este blog, hablando en esta ocasión de un clásico, una banda de venezolanos afincada en Londres durante la década del 70: la agrupación Spiteri, con los hermanos Jorge y Charly.



Spiteri era una agrupación con mucha influencia de Traffic  - famoso grupo de blues-rock inglés -  pero también con mucha influencia afro-cubana.



Con semejantes referencias,  era inevitable que los compararan con Santana. No obstante, sus integrantes, argumentaban que Spiteri era una agrupación dónde predominaban los latinos que mezclaban su propia música con el rock, y no a la inversa.



Ante la imposibilidad de conseguir permisos, otorgados por el sindicato de músicos británicos, tuvieron que disolverse, luego de haber grabado su primer y único álbum en el año '73.

Dos años después volvieron a unirse, continuaron con músicos ingleses, siendo el único venezolano, aparte de los hermanos Spiteri,  Bernardo Ball, quién había tocado anteriormente con Los Impala en su fase más psicodélica.



Otros músicos criollos que formaron parte de Spiteri fueron José Romero, José Arria y Ruben Correa, quienes venían de grupos pioneros no menos importantes como Los Memphis, Los Claners, Sangre, Bacro y Nasty Pillow.



La nueva formación se limitó a hacer presentaciones en vivo, no grabó material nuevo.



Posteriormente los hermanos Spiteri siguieron haciendo música con el grupo Mañana, un combo que tuvo éxito en otros países de América, y que sin embargo, en el caso de Venezuela no tuvo la misma repercusión por culpa paradójicamente de la ley 1 x 1, que los perjudicó por cantar en inglés, y no en español, aunque más bien cantaban en “spanglish”.



Cabe destacar que el grupo Mañana tocaba un tipo de música  más cercano al disco-music y al funk, el cual mezclaban con ritmos latinos, más de una década antes que bandas como Los Amigos Invisibles, grupo el cual, por cierto, versionó uno de sus himnos: Amor (con el recordado estribillo “amor is to love”)



En cuanto al único álbum del año 73 de la banda Spiteri, una de las influencias menos obvias es la música afrovenezolana. Prueba de ello es el tema que vamos a compartir, la versión del tema de Eduardo Serrano, Barlovento, el cual, originalmente, es en realidad un merengue venezolano.

Importante: para esta ocasión no podemos compartir la canción online debido a bloqueos por copyright. Esperamos recibir respuesta del autor de la canción

 
 
Texto extraído del programa El Llanero Eléctrico Presenta, con Germain Coronado transmitido de Lunes a Viernes a las 5am en 107.3 La Megaestación, en el marco de los Jueves de Vanguardia. Libreto: Ernesto Soltero

domingo, 21 de septiembre de 2014

La Otra Banda: una historia de guaros en Wisconsin


En la historia de la música pop-rock venezolana se han dado unos cuantos ejemplos de grupos radicados en el extranjero. Podemos empezar hablando, por ejemplo, de Los Impala, en su etapa española, donde competían con agrupaciones exitosas de la península ibérica. Posteriormente tenemos a Spiteri, una banda que consiguió un éxito más moderado (aunque también buenas críticas) en la escena londinense de los años 70. Ejemplos más recientes los tenemos en grupos como Laberinto, radicados en Amsterdam durante los años 90, o King Changó, que no era estrictamente un grupo venezolano, sino un combo liderado por venezolanos en Nueva York. Un caso más inmediato, aunque quizás menos conocido,  lo tenemos en la agrupación La Otra Banda.

La Otra Banda se origina con músicos como Glenn Fung y Alvaro González, integrantes anteriormente de agrupaciones larenses bastante importantes en su momento, como La Brújula de Bumerang. Tras obtener cierto éxito local, al menos dentro de la escena rockera regional, volvieron a unirse para crear un nuevo proyecto, esta vez en el exterior, específicamente en Wisconsin, Estados Unidos.

Esta agrupación define su sonido como indie-latin-folk, utiliza sonidos de géneros como el rock, el pop y el reggae, fusionándolo con música venezolana, grabando su primer y único álbum en el año 2009, con el título de "Pueblo Vivo", en estudios de Norteamérica y España.

Son además ganadores de galardones como el West Coast International Songwriting y el Lennon Awards, donde triunfan en las categorías Mejor Canción y World Music respectivamente.

Posterior a su único álbum editan un EP virtual, disponible en I-tunes con el título de "4 tunes" (un juego de palabras) y desde ese entonces no se ha sabido nada de ellos. Sólo se sabe que su único larga duración puede escucharse en la página laotrabanda.bandcamp.com.

Escuchemos entonces el tema "Salida", perteneciente a "la banda" La Otra Banda.



Texto extraído del programa El Llanero Eléctrico Presenta, con Germain Coronado transmitido de Lunes a Viernes a las 5am en 107.3 La Megaestación, en el marco de los Jueves de Vanguardia. Libreto: Ernesto Soltero

domingo, 15 de junio de 2014

Pedro Infame: entre el chiste y la vanguardia

Imagen
Una imagen tan perturbadora como la música de su creador

Hoy vamos a hablar de un venezolano residente en México cuya propuesta es bastante peculiar. Muchos pueden tomarla como un chiste, sin embargo tiene bastante experimentación, bastante diseño sonoro, y mucho de la técnica del collage aplicada a la música.

Esa propuesta no es otra que la de Pedro Infame, cuyo nombre artístico es un juego de palabras relacionado, por supuesto, con el célebre actor y cantante mexicano Pedro Infante, y con un tipo de música , algo peculiar, catalogada por su propio creador como “música infame”.

Si hablamos con las mismas palabras de Pedro Rojas, la persona (o mente diabólica) que está detrás de este proyecto, la música “infame” no es más que música electrónica con elementos que chocan con cierto público elitésco, es decir,  aquel que tiene una idea pre-concebida y prejuciosa acerca de la llamada "buena música".


En otros términos, podríamos definir el sonido "Infame" como un sonido electrónico, bastante duro, mezclado con sonidos latinos, no necesariamente folklóricos, y generalmente definidos por cierta audiencia como “chaborros” o “chabacanos”.

Esta propuesta la podemos apreciar en los tres trabajos – gratuitos - que tiene Pedro Infame en internet.

En su página web podemos descargar álbumes tales como The latinchrist superstar, The tropical incineration y su último trabajo hasta la fecha llamado “música chingona, un título bastante provocador, en jerga mexicana de la más ramplona.

Pedro Infame además forma parte de un colectivo azteca de Dj´s y músicos electrónicos, que tiene una propuesta bastante cercana a la de él, cuyo nombre es Tropic All.


El tema que vamos a colocar está extraído de su último trabajo, se llama M.U.E.R.S.T.E.P. y es un dubstep con tambores de la costa y sampleos de Un Solo Pueblo. El coro, impreso ya en el inconciente colectivo de todos los venezolanos, seguramente será reconocido por más de uno.





Texto extraído del programa El Llanero Eléctrico Presenta, con Germain Coronado transmitido de Lunes a Viernes a las 5am en 107.3 La Megaestación, en el marco de los Jueves de Vanguardia. Libreto: Ernesto Soltero