domingo, 22 de junio de 2014

Sietecuero: el legado del rock afro-caribeño




Deciamos en una de nuestras entradas anteriores, que la década de los 70 fue la década del rock verdaderamente venezolano. Lo hicimos refiriéndonos, por supuesto, a gente como Vytas Brenner, y a otros menos conocidos como Elmar Leal y Fernando Yvosky. A esta lista de nombres hay que agregar también a la agrupación Sietecuero, fundada en el año 1975, pero con un primer y único álbum grabado en el 79, casi en el 80.

Sietecuero contaba con tres integrantes líderes que posteriormente darían mucho de que hablar tanto como solistas como líderes de nuevas agrupaciones. En ella dieron sus primeros pasos artistas como Yordano, su hermano Evio Di Marzo, y Alberto Slezynger, estos dos últimos fundadores de bandas de fusión, más orientadas al pop, tales como Adrenalina Caribe y Daiquirí.


El sonido de Sietecuero era una fusión de rock con música latina y algo de jazz. Contaba además con grandes músicos anónimos, al menos para nosotros hoy día, tales como el guitarrista Pedro Matute, quién moriría trágicamente en la década siguiente, ejerciendo su oficio paralelo de taxista, y Bartolomé Diaz, guitarrista que grabó en el único trabajo de la banda, titulado Rojo, Sangre y Negro, muy influenciados ambos por el estilo de grandes como Carlos Santana.


De ese disco grabado en Puerto Rico vamos a escuchar el tema Chanchullo, que es casi instrumental, y tiene bastante influencia afrovenezolana, poco explorada en otras composiciones del grupo.

Texto extraído del programa El Llanero Eléctrico Presenta, con Germain Coronado transmitido de Lunes a Viernes a las 5am en 107.3 La Megaestación, en el marco de los Jueves de Vanguardia. Libreto: Ernesto Soltero