sábado, 13 de agosto de 2016

De tambores rockeros y cuatros distorsionados (algo así como un resumen semanal)

¿Qué nos viene a la mente cuando hablamos de fusión con música étnica? Generalmente pensamos en estilos como el jazz latino o quizás música electrónica estilo chill out. Pero rara vez pensamos en el rock.

El rock es producto de la fusión. Nació en los años ´50 (o tal vez antes) cuando se mezclaron estilos como blues y la música country. Hereda elementos de la música popular europea y africana. A partir de los años ´60, con la llegada de la onda psicodélica, incorporó influencias más exóticas. The Beatles, por ejemplo, agregó a su propuesta elementos musicales de la India. Pero además, Carlos Santana también experimentó con la música afro-cubana. Miles Davis, quien había participado en revoluciones jazzísticas como el be bop y el cool jazz, encendió la mecha del jazz-rock. El rock progresivo de los ´70 abrió más caminos a la experimentación, y en Venezuela tuvimos a un Fernando Yvosky y a un Vytas Brenner que le dieron sonoridad criolla al género.

Pero el rock-fusión no es patrimonio exclusivo de hippies o rockeros progresivos. Tampoco es algo que sólo se atreven a hacer músicos de ska y reggae como Desorden Público y Fabulosos Cadillacs. Existen músicos de estilos más estridentes como el rock alternativo y el rock pesado que también se acercan a la música afrocaribeña ¿y por qué no? venezolana.

En los años ´90 tuvimos experimentos aislados como el hardcore metalero y salsoso de Laberinto o el grunge con elementos criollos de Sweet 75, proyecto que unió a la venezolana Yva las Vegass con Krist Novoselic, ex-bajista de Nirvana. Más allá de las versiones nefastas hechas hace casi 10 años por bandas oportunistas que querían sonar ajuro en la radio por medio de la ley RESORTE, hay agrupaciones venezolanas actuales que están experimentando con el rock más estridente y los sonidos más autóctonos.

Esta semana les tenemos tres ejemplos muy bueno que representan la actualidad de la fusión en Venezuela. En primer lugar Mirada Interna, una curiosa agrupación del estado Mérida cuyo sonido está más cerca de la costa que del páramo. El ritmo de los tambores afrovenezolanos se mezcla con guitarras distorsionadas, aunque también algo de jazz y electrónica. Puedes leer y escuchar sobre ellos en el siguiente enlace.


Pero además, hicimos una reseña del recital más reciente de Germain, "El Llanero Eléctrico", quién reinterpreta clásicos del rock, como Radiohead o The Doors, con la ayuda de su cuatro eléctrico.

Otro que tiene tiempo tocando y aparece en nuestro blog es Abraham Sarache, radicado actualmente en Holanda. Tiene más de 10 años experimentando con el cuatro eléctrico, procesando su sonido gracias a la tecnología, y haciendo que suene con la potencia de una guitarra rockera. Su álbum debut como solista suena, de hecho, bastante pesado, y puedes leer sobre él aquí.

Pero quizás palabras como  "rock", "jazz",  "fusión" y "metal" no son más que etiquetas para encasillar cualquier cosa. Al menos así lo ve Armando González, de la agrupación Los Tercios. Puedes leer su artículo de opinión publicado en nuestro blog.

Como siempre, te recordamos que puedes colaborar con cualquier tipo de material sonoro o escrito, siempre y cuando se relacione con la fusión venezolana.