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miércoles, 21 de junio de 2017

Emilio Mendoza Presenta sus "Tormentas" en Tenerife



En San Cristóbal de La Laguna, cerca de Santa Cruz de Tenerife, se presentará Emilio Mendoza el jueves 22 de junio en el famoso local Jóspital. Esta es la segunda gira en las Islas Canarias que realiza el ejecutante y compositor de la "guitarra venezolana", como se designa nuestro músico más conocido por su grupo Ozono Jazz y miembro del colectivo Rey Zamuro. El evento se llama "Tormentas en Silencio" y el llamativo afiche muestra a Emilio tocando su guitarra en una montaña con vista lejana al mar con plena tormenta en formación.

 –Es muy extraño que llueva en estas islas– 

Aclara el Dr. Mendoza, académico además de la Universidad Simón Bolívar,

 –Esta foto me la tomó el polaco Tomek Baczkowski en octubre del año pasado a pocas horas de partir, porque se volvió loco con las nubes que nunca se ven en Tenerife. Me grabó la pieza Desamores allí mismo en vivo y tres meses más tarde tenía un video extraordinario utilizando el baile de las nubes aceleradas al ritmo de la música. Lo pueden ver en la página ozonojazz.com, es sorprendente lo que hizo y de una belleza visual muy especial .

 Esa pieza, Desamores, así como otros "joroponovos" de su repertorio con Ozono Jazz como Encanto al estilo arpeado y la famosa Espirales al estilo bandoleado, es lo que denomina Emilio como la "guitarra venezolana."

 –Es lograr que la guitarra suene como un arpa llanera o tuyera– aclara Emilio, –al tocar con arpegios rápidos con muchas cuerdas al aire, escogiendo bien la tonalidad de la pieza de acuerdo a las cuerdas que le dan la sonoridad de arpa. En el otro estilo, el bandoleado,– explica el guitarrista –utilizo la técnica del "jalao" de la bandola de Barinas de Anselmo López, con un pléctro y el dedo medio "engarrotao". 

Nos aclara Emilio desde Alemania, donde realiza una investigación sobre la abstracción en la Música Visual en el instituto ZKM de Karlsruhe, antes de partir a Tenerife, que el nombre "Tormentas en Silencio" desea expresar sutilmente, sin amarillismo mediático, nuestra situación actual de extrema violencia, que se mantiene censurada, tapada, fuera de las redes, y pocas veces salta a los medios internacionales. Como si a nadie le interesara que nos estamos matando y ahogando en una sociedad completamente en estado de descomposición. Va a estrenar una pieza dentro de este tema agudo de nuestra realidad que se llama Esperanzas-2015. Al preguntarle de qué se trata, Emilio explica: 

–Fue compuesta al regresar de la marcha del 12 de febrero, 2014, en Caracas, cuando mataron a Bassil Dacosta. Me senté con la guitarra todo machucado y sucio al llegar a la casa y salió enterita. No obstante, el proceso de composición siempre exige cambios y ajustes a la forma, las proporciones, a las partes, y la terminé el 6 de diciembre, 2015, justo media hora antes de que el CNE diera los resultados de la elección para la nueva Asamblea. Fue un momento emocionante porque llevabamos mucho tiempo sin ningún indicio, y todavía, ojo, que nos asome que la situación pueda mejorar. Esa noche fue especial para un gran número de venezolanos porque tuvimos la sensación de esperanza, de que un cambio iba a venir. Poco sabíamos lo que todavía nos tocaría aguantar... En la partitura escribí un resumen:

 Después de escasez, inflación, colas y desesperación, marchas, barricadas, ataques, represión, violencia, estudiantes presos, censura, mentiras, muertos... aún existe un estado de expectativa positiva, de aire fresco, una sonrisa con mirada fija, una posibilidad incrédula, una esperanza: es cuestión de tiempo.

 Emilio añade que no quiere salir aleteando una bandera tricolor como lo hace la mayoría de los artistas. Él critica duramente a este sector porque indica que al hacerse una afirmación política en los medios, casi todos los artistas tienen la mitad de intención de ganar puntos mediáticos en promoción, incluso muchas veces coordinándose con campañas de promoción de algún sencillo o estreno de videos. Utilizan el poder de impacto de la situación para hacerse publicidad.

 ¿Qué va a hacer Emilio Mendoza después del concierto? 

–Tengo una ponencia en el congreso de la Asociación Internacional para el Estudio de la Música Popular, la IASPM, en Kassel. Se trata sobre los Beatles y su video experimental Magical Mystery Tour, que ha sido rechazado constantemente como lo peor que hicieron hace 50 años. Claro, lo pusieron en televisión en blanco y negro cuando era un poema abstracto de colores....

Escucha el podcast que grabamos sobre Emilio Mendoza y su Ozono Jazz

viernes, 23 de septiembre de 2016

Domingo de Nu Jazz y Joropo de vanguardia

Dos propuestas musicales muy interesantes se presentarán este 25 de Septiembre, y lo mejor de todo, no hay razón para perderse ninguna. 


A las 11 de la mañana Humberto Scozzafava, integrante (y alma musical) del proyecto nu jazz La Provisional estará en Los Galpones, remezclando en vivo temas de cosecha propia incluidos en su primer (y hasta ahora único) trabajo, Estación Espacial Caracas. Para quién no conoce el trabajo de esta banda, suenan, en sus propias palabras , "como si si Daft Punk, Herbie Hancock y Pérez Prado hubieran trabajado juntos creando música".  Entrada libre.


A las 5 pm se darán cita, esta vez en el Centro Cultural B.O.D. el cuatrista Edward Ramírez y el cantautor Rafa Pino, quienes estarán presentando su primer álbum en conjunto, El Tuyero Iustrado. Se trata de un trabajo que continúa con la línea de joropo central de vanguardia presente ya en otros trabajos de Rafa Pino, y el álbum solista de Ramírez Cuatro, maraca y buche. El cuatro punteado, poco usado en la música tuyera actual, es rescatado por Ramírez, quién lo procesa a su vez con efectos de guitarra eléctrica. El ticket tiene un costo superior a las 4 mil Bs.

Dos excelentes opciones para los amantes de la tradición, como también de la innovación.

viernes, 19 de agosto de 2016

Llanero Eléctrico. En Vivo. Sábado 20 de Agosto. 7pm

Hoy a las 7pm se presenta Germain, mejor conocido como El Llanero Eléctrico. Será en el Centro Cultural Parque Central (Café Sur 21), en el Marco del 4to Mercadito de Diseño al Parque.  La presentación de El Llanero servirá par clausurar el evento, ya que este está pautado para terminar a las 8 de la noche. El local está entre las dos torres de Parque Central (Caracas,ojo), Nivel Urdaneta.



viernes, 5 de agosto de 2016

Opinión: Géneros y Etiquetas

Por Armando González (Los Tercios)



#Pop&Rock
Desde mediados del siglo pasado la moda entre los artistas contraculturales o de vanguardia o de fusión era conjurar las etiquetas como a cadenas opresoras. La frase acuñada era “mi trabajo no se puede etiquetar…” o “soy un artista que desafía las convenciones, a los que tratan de etiquetarme y limitarme yo les digo que…” y cosas por el estilo. Súbitamente, internet mediante, las etiquetas obtuvieron el abolengo del hashtag anglosajón y ahora todos (artistas o no) corren a por la suya, se la ponen en la cabeza y se fotografían orgullosos. De golpe y porrazo ya no queremos ser irrepetibles, reclamamos nuestra etiqueta. ¿Qué pasó?

A veces creemos que como es ahora ha sido siempre, que Pedro Picapiedra era obrero del neolítico y compraba comida rápida. Yo personalmente creo que no siempre la música ha tenido géneros. Lo que sí ha sido una constante histórica es que los humanos tienen distintos estados de ánimo. Las culturas se inventan palabras y actividades para estos estados de ánimo, así, más o menos, supongo yo, en cierta cultura, cierto tiempo, cierto lugar, las gentes, cuando se sentían festivas o tenían motivos para festejar, reunían aguardiente, comida, techo y música, comenzaban a reír, beber, bailar y cantar, y a eso le llamaron joropo. “¡Póngase las alpargatas que lo que viene es joropo!” es una frase muy fuerte como para referirse solamente a unas melodías, esto apunta más bien a una noche épica, como lo tiene que ser, en sentido cabal, una noche de joropo.


#Música
Hablando de música, hubo un tiempo en que existían unos lugares conocidos como disco-tiendas. En esa época la música venía en una plaquitas sintéticas circulares que llamaban discos y eran compradas allí. En los estantes se apilaba la mercancía y uno se ubicaba en el local siguiendo unos cartelitos que ponían con los nombres de los “géneros”. Eran estos unas etiquetas (vaya coincidencia) que rezaban: “rock”, “salsa”, “merengue”, “jazz” y así. Eso, a nivel semántico, funcionaba muy bien con Amanda Miguel, con Porfi Jiménez o con cualquier intérprete cuyas canciones se parecieran lo suficiente entre sí. También funcionaba muy bien fuera de la disco-tienda, y así los habían que decían que eran punks, otros que decían que eran metaleros y otros que decían que eran salseros y así. Era como si el mundo tuviera cierto orden divino ejecutado en base a los planes de las disco-tiendas ¡qué maravilla! pero no, o no del todo.

La música construye y expresa estados de ánimo. La cultura y los individuos expresan esos estados de ánimo de maneras cada vez más complejas a través de productos culturales. El caso de la música es especial porque sus productos culturales están asociados a ritos sociales: hay tambores de Naiguatá para terminar la fiesta de matrimonio y hubo marcha nupcial para iniciarla, hay mariachis para el día de la madre y rancheras o boleros para la resaca de ese licor llamado amor. Así las cosas, las distintas músicas pudieran ser etiquetas de distintos estados de ánimo. Estoy seguro que cualquiera me entendería si le digo “hoy me siento como una canción de Chavela Vargas” ¡pobrecito!

#AtardecerLlanero
Desde que se puede vender música, así, industrialmente, se venden también estados de ánimo. “No vendas zapatos. Vende pies bonitos” es la vieja conseja de los publicistas. Hay que decir que los estados de ánimo no son puros ni universales, sino que se sostienen en el marco general de referencias éticas y estéticas que manejan los individuos, y los individuos se agrupan, forman vínculos y, al compartir sus estados de ánimo, crean convenciones sobre qué y cómo sentir, y muy especialmente, cómo expresar lo sentido. De tal manera que si quieres vender estados de ánimo tienes que acudir a los espacios donde se desarrollan sus ritos sociales y allí los vendes a grupos ya establecidos a los que puedes abordar con ciertas convenciones, o si eres muy poderoso o empecinado o carismático, configuras directamente esos grupos, les das un lugar y les dictas una sensibilidad que estén dispuestos a suscribir. Para dirigirte a esos grupos necesitas etiquetas que los distingan de otros. Y en todo caso necesitas comunidades. Gente con cosas en común.


En algún momento, no sé cómo exactamente, las etiquetas tomaron el control. Propongo na mesa de tres patas: por un lado parecen mayormente desarticuladas las redes de espacios cotidianos para la realización de ese rito social que es la música en vivo (cuyo peso en el imaginario ha disminiudo), por otro vemos que canales tradicionales para la formación de tejido socio-musical (como la radio) están apostando por sostenerse por la pura prosa, con un uso meramente comercial o incidental de lo musical, y finalmente esa naturaleza propia de la internet que pareciera una página de Excel matriushka fractal, en la que las cajitas tienen nombres y rutas y otras cajitas y es muy fácil encontrar y muy fácil perderse.


#Gaitazo

Para colmo de males las disco-tiendas hace tiempo que no existen, las disqueras se desmaterializaron, sin aviso desaparecieron esos monstruos que nos querían etiquetar, como a vacas marcadas y así quedamos cimarrones todos los músicos a la buena de Dios el en la sabana infinita de la internet. Lo que no cambia es que los músicos siempre necesitan público, necesitan comunidad, y la comunidad necesita constantemente nueva música que se adecúe a la cambiante sensibilidad de su ánimo y su identidad. Necesitan crear sus propios cumbes. Así las cosas el poder de convocatoria recayó cada vez más en las etiquetas. Hay un concierto de #Punk, hay un #gaitazo, hay un #templetedesalsa, ven a la matiné de #raptorhause, etc.

Las etiquetas quedaron como lugares virtuales y vagabundos, por ahí, buscando recolectar música y gente para reunirlos en el momento sagrado del placer estético. Las crean los músicos, los oyentes, las acuñan siempre cuidando que tengan su mascarita de # para que se las pueda reconocer entre la multitud de las palabras. Algunas son #joropunk o #jororock o #tuyerock y otras tantas. Las etiquetas nos reúnen, pero ¿qué significan? ¿cuál es el alcance de su validez? ¿a qué apuntan exactamente? Veo venir más páginas persiguiendo a estas preguntas, pisándoles los talones.

Si quieres colaborar también con reportajes, reseñas, escritos y opiniones, envíalas a reyzamurocolectivo@gmail.com


lunes, 1 de agosto de 2016

Llanero Eléctrico: nunca es tarde para un buen joropo.(Museo Afroamericano,31/07/2016)


foto: Mérida Marquina.

Son las 12 del mediodía. Un público bastante variopinto, aunque por lo general adulto, se encuentra desde hace una hora esperando el comienzo del espectáculo. Una audiencia que no conoce a Germain Coronado (El Llanero Eléctrico) ni a Toberías, la agrupación que lo dio a conocer hace ocho años en aquel festival que casi ganan, el Nuevas Bandas 2008. La gente ha venido en su mayoría por curiosidad. Aun no saben como suena un joropo con electricidad.

Germain Coronado tiene tiempo desarrollando, en paralelo, otras inquietudes distintas a las de su agrupación original. Conserva algunos planteamientos similares a los de Toberías, como la re-interpretación de clásicos rockeros a ritmo de 6/8 y con letras más coloquiales. No obstante, la propuesta de El Llanero Eléctrico es más sencilla en cuánto instrumentación, le permite presentarse en formato power trío (cambiando la guitarra por su cuatro eléctrico) e incluso, como un trovador solitario y acústico.

En “El Llanero Eléctrico” hay además hay espacio para cosas más serias. Si bien, se promociona como una mezcla de concierto con stand-up comedy, también hay lugar para letras melancólicas y hasta de crítica social. Como power trío se puede decir que es algo así como una “super banda del underground venezolano”, pues, quienes acompañan a Germain son el baterista del grupo maracayero Skamorfosis y el bajista de la banda Petra de Pangea.

Poco después del mediodía llega , por fin, Germain al pequeño escenario, es decir una de las salas del Museo Afroamericano de Caracas. Mientras conecta sus equipos conversa con el público, contando de forma jocosa los problemas que tuvo para conseguir un micrófono. La gente se está riendo, ya siente que el espectáculo empezó aunque no haya sonado la primera canción.  El hielo se ha roto y queda la sensación de que la espera no ha sido en vano.

Durante más de una hora se escuchan acordes no sólo de joropo-eléctrico, sino también algo de electro-cumbia, funk y hard-rock ejecutados con ayuda del cuatro. La ausencia de arpa, propia del joropo tuyero, es compensada con la técnica del cuatro punteado, creando un efecto sonoro similar. Alguien ha repartido algo de cocuy entre los asistentes, lo cual anima a la gente junto con la música. Todos quieren bailar, pero quizás tienen miedo, al ser caraqueños, de no hacerlo tan bién como la gente del Llano o los Valles del Tuy. De todas maneras, la audiencia se anima a acompañar la música con aplausos y cantos.

La mayoría del repertorio está compuesto por covers muy personales. All Apollogies de Nirvana contiene una letra que habla sobre el exilio de los venezolanos, y se aleja del tono chistoso del repertorio. Eleonor Rigby, de The Beatles,es reinventada a 6/8, y suena un poco a Onda Nueva. Riders on the Storn, de The Doors, suena en plan electro-cumbia. Dani California de los Red Hot es fiel en estructura a la original. Las letras por supuesto han sido modificadas, hablan de temas como el desamor, la cotidianidad o la situación del país. Otro par de temas de cosecha propia, que ya formaban parte de Toberías, hacen reir a los asistentes. No hay luces, no hay video-arte, pero el histrionismo de Coronado y sus “zapateos” joroperos son suficientes para atraer la atención del público.

Luego de casi hora y media nadie desea marcharse. La agrupación (o proyecto solista) de Coronado se despide, pero el público quiere oir más música. Cierran con una versión de Black Dog de Led Zeppellin, que sirve de excusa para recitar una copla. Ante la insistencia, deben tocar un joropo "trancao", con improvisación incluida, y unos cuántos se animan por fin a mover el esqueleto.Una puesta en escena sencilla y un escenario modesto son suficientes para impresionar a la audiencia. 

Una década después de la ley “RESORTE”sigue existiendo un público abierto a escuchar nuevas propuestas, específicamente relacionadas con fusión venezolana, las cuales no ha tenido oportunidad de conocerl Independientemente del escenario, sea el Aula Magna de la UCV o la sala de un museo, este tipo de eventos cumplen con propagar, 11 años después, una forma alternativa de música criolla que aun lucha por masificarse. Eventos como estos, donde existe un público sin prejuicios demuestran que el joropo eléctrico (o electro-joropo) sigue siendo el futuro de nuestra música. 

sábado, 30 de julio de 2016

El Llanero Eléctrico. Stand Up Musicalizado. Este Domingo 31 en el Museo Afroamericano.



El Museo de Arte Afroamericano, los invita a disfrutar  de un concierto que combina diferentes géneros musicales del mundo conjugado con música venezolana como el joropo, el llanero central, y el merengue, interpretado con buen humor, convirtiendo esta experiencia en un Stand Up musicalizado. Tocando temas de la cultura pop angloparlante como hispana reinterpretándolas para hacer covers o versiones en español de composiciones muy conocidas, sobre todo del rock mundial y local, con canciones como “Guayabo Sifrinero”, tema que se volvió viral en  redes sociales.

También toca con su banda en formato trio (Bajo, Bateria y Cuatro) pero se da la libertad de compartir con otros artistas como ejemplo dan sus participaciones en temas con Desorden Público, Circo Vulkano, Colina, el conocido beat Box “Jhoa beat” ha participado en el disco de Zoom soon bao, por mencionar algunos y actualmente está componiendo y reinterpretando temas con otros colegas músicos para seguir presentando su nuevo Show.

La cita es para este domingo a las 11:00 a.m. en el Museo de Arte Afroamericano. ¡No se lo pueden perder!

viernes, 8 de julio de 2016

Joropo Central...en El Guacal (Spazio 100.3 FM)

Nuestro Llanero Eléctrico continúa transmitiendo, como ya es costumbre, desde la ciudad de Maracay (Venezuela) los sábados a las 10 am (hora venezolana). En esta ocasión colocará algo de joropo central, pero eso sí, en su variante más vanguardista.

El joropo central, también conocido como joropo tuyero, suele caracterizarse por la orquestación "arpa, maraca y buche (es decir voz)", no obstante, existen variantes menos conocidas donde el arpa es reemplazada por la guitarra, la bandola y hasta el cuatro punteado.

Músicos jóvenes han ido más allá, incorporando instrumentos más propios del rock que de la música tradicional venezolana, sin perder por ello el sabor tradicional, recuperando un poco la propuesta de la veterana agrupación Un, dos, tres...y fuera!

Todos esos experimentos sonarán hoy, 9 de Julio, por la emisora Spazio 100.3 Fm, y los puedes escuchar desde cualquier lugar del mundo haciendo click en este enlace.




domingo, 30 de agosto de 2015

Los Angeles del folklore: populares, pero no masivos

El joropo llanero, acaso la versión más masiva del joropo, la que sirve para identificar al gentilicio venezolano, aunque sea de una región específica, es compartido con Colombia. No así el joropo central o tuyero, que es propio de los estados Aragua, Miranda y Carabobo.

Por si fuera poco, el joropo central tiene una variante, localizada en las zonas de Guarenas y Guatire, especialmente en Araira: el joropo mirandino.

Esta etiqueta no es una redundancia, ya que a diferencia del típico joropo tuyero, cambia la instrumentación “arpa, maraca y buche (voz)” por “guitarra, maraca y buche”.

Este tipo de golpe, es considerado sin embargo, por algunos académicos, como el origen mismo del joropo central. 

En una epoca remota, campesinos de las montañas centrales, incluyendo zonas hoy consideradas capitalinas, tales como Baruta y Antímano, utilizaron el cuatro y la guitarra de forma punteada, mas no charrasqueada, antes de incorporar el arpa.

Posteriormente vino la modernización, algo muy reciente, con la inclusión de instrumentos como el bajo eléctrico y la guitarra eléctrica, aunque esta última también puede ser acústica o electro-acústica.

En este género han destacado grupos como Los Hermanos Zuleta, Los Hermanos Rojas,Los Hermanos Echenique, y el grupo que vamos a compartir hoy, que es el de Los Angeles del Folklore.

Este grupo fue fundado por Salomé Álvarez, guitarrista, quien ha contado con voces como Rafael Pellicer, miembro también de otras agrupaciones como Expresión Mirandina o Raíces de Salmerón y actualmente con el cantador y maraquero Juan Sojo, añadiendo además la colaboración de Darwin Noda (bajo eléctrico) y Julio Ramírez (cuatro).

Cabe destacar que actualmente estas agrupaciones incluyen un cuatro adicional a la guitarra, el cual si se toca de forma charrasqueada. 

Pese a tener un sonido muy fácil de digerir y un público bastante fiel en su zona de origen, no han logrado tener mucha repercusión en el resto del país, lo cual los convierte en exponentes de un sonido que, aunque suene contradictorio, se puede catalogar de "popular", pero no masivo.  Un sonido que forma parte de la identidad de un estado el cual, quizás por su cercanía con Caracas, ha olvidado sus tradiciones.


De este grupo, Los Angeles del Folklore, quienes se caracterizan al igual que otros de su región por sus elaboradas armonías vocales, escucharemos un tema 


Texto extraído del programa El Llanero Eléctrico Presenta, con Germain Coronado transmitido de Lunes a Viernes a las 5am en 107.3 La Megaestación, en el marco de los Jueves de Vanguardia. Libreto: Ernesto Soltero

domingo, 26 de octubre de 2014

La Misma Gente: hard rock con acento local



Los años 70 fueron una época en la cual, como ya hemos dicho anteriormente se hizo un rock muy ligado a la idiosincracia venezolana. No obstante, ese sonido criollo de los años 70, no contó, salvó muy marcadas excepciones, con el respaldo de los medios. Es por ello que muchas agrupaciones, nacidas en los años 80 en nuestro país, no tenían ese nexo con los pioneros del rock local, y de hecho, hasta se consideraban fundadoras del mismo.

Pero existe una agrupación, bandera del rock nacional venezolano, uno de sus tres pilares junto a Resistencia y Arkangel, que si tenían nexos con la prehistoria de nuestro rock, sobretodo porque sus tres integrantes clásicos pertenecieron a grupos como Barracudas y Sky White Meditation, de los años 60 y 70 respectivamente.

Esa agrupación no es otra que la Misma Gente, banda que nació contracorriente en tiempos de jazz rock, salsa brava y música disco, estilos a veces muy explorados en nuestro país, pero que en el caso del rock no fueron explotados por sus dificultades técnicas.

Algo destacable de los grupos que precedieron y dieron lugar a lo que fue posteriormente La Misma Gente es que, en el caso de Sky White Meditation no sólo tocó Victor “Kasino” Gonzalez, baterista, sino también gente como Gustavo Corma, fundador de la banda punk La Seguridad Nacional.


Algo característico de La Misma Gente , con un sonido catalogado en su época como “hard rock criollo” es que tiene una voz más importante por el mensaje que por alardear de su técnica vocal.

PTT (también conocido como Pedro Lizardo) cantautor y guitarra de La Misma Gente tiene más de Bob Dylan (o Lou Reed) que de Robert Plant. Además, sus letras son (aun) más trabajadas y poéticas que las del 99% del rock venezolano. Son líricas que no intentan imitar la métrica anglosajona, en las cuales la música se subordina a la letra y no al revés, y que contienen además coloquios típicos venezolanos, en especial del habla cotidiana callejera.

La Misma Gente ha ido más allá de ese sonido hard rock criollo tan característico, acercandose incluso a la música “criolla” de pura cepa. En su repertorio hay unos cuántos experimentos catalogados por ellos mismos como “jo-rock-po”, en los cuales se fusionan ritmos llaneros y típicos del centro del país con instrumentos de rock. Muestra de ello son canciones como “el Negro Luis”, pieza grabada hace casi tres décadas para el álbum “Luz y Fuerza”. Una canción rock a ritmo de 6/8, con una temática pacificista. XXX



Texto extraído del programa El Llanero Eléctrico Presenta, con Germain Coronado transmitido de Lunes a Viernes a las 5am en 107.3 La Megaestación, en el marco de los Jueves de Vanguardia. Libreto: Ernesto Soltero

sábado, 26 de abril de 2014

Elmar Leal: pionero del Joropo-rock en Venezuela

Cuando hablamos de la historia de la fusión en Venezuela, lo primero que nos viene a la mente es Aldemaro Romero. Si hablamos de rock, podemos recordar, por ejemplo, lo que hacía Jorge Spiteri en el año '73. Pero rara vez alguien recuerda a Elmar Leal y La Cuarta Calle.

La Cuarta Calle fue un cuarteto de los años 70 caracterizado por tener un sonido bastante potente, enmarcado dentro del naciente rock pesado.

En su discografía no encontramos ni un album de larga duración. La Cuarta Calle sólo se limitó a grabar unos cuantos sencillos, en formato 45 rpm.

Es precisamente el primero de esa serie de sencillos el que vamos a comentar a continuación, debido a su trascendencia: joropop. Del añ0 1970.

Joropop es uno de los primeros temas musicales, sino el primero, en el cual instrumentos típicos de rock como lo son la guitarra, el bajo y la batería se fusionan con los compases ternarios del joropo.


El nombre de la pieza hace alusión, por supuesto, a una visión moderna, vanguardista y urbana de la música venezolana, específicamente de la región central y llanera.

Cabe destacar que para 1970 la palabra “pop” servía como etiqueta para la música juvenil en general. En ese momento el rock menos comercial y hasta underground era considerado también música “pop”.

Posteriormente Elmar Leal y La Cuarta Calle grabaron 3 sencillos más, con un estilo más orientado al hard rock, obviando esa influencia llanera presente en su primera grabación.

De todas maneras, a pesar de la novedad, el tema joropop suena más a jamming o improvisación que a canción hecha.

Como dato adicional, la cuarta calle participó en grandes festivales de la época, tales como el Festival de las flores y el Festival de música progresiva.

Elmar Leal, su líder, es recordado no sólo como uno de los mejores guitarristas de su tiempo, sino como uno de los mejores guitarristas de la historia del rock venezolano

Pese a retirarse de la escena como músico, Elmar Leal sigue siendo conocido en el medio como ingeniero de sonido, y es fundador y profesor del Taller de Arte Sonoro en Caracas.

Les presentamos entonces la canción joropop, de 1970, a cargo de La Cuarta Calle.


Texto extraído del programa El Llanero Eléctrico Presenta, con Germain Coronado transmitido de Lunes a Viernes a las 5am en 107.3 La Megaestación, en el marco de los Jueves de Vanguardia. Libreto: Ernesto Soltero.

sábado, 4 de agosto de 2012

Foro la nueva música venezolana: Pasado, Presente y Futuro


FORO: La Nueva Música Venezolana - Pasado, Presente y Futuro


La música venezolana es producto de la fusión. En ella convergen, en menor o mayor proporción, elementos autóctonos, así como influencias europeas y africanas. Nuestra música popular, considerada "tradicional" es producto de la mezcla de otras tradiciones locales y foráneas. 


Para crear este foro, partimos de que la música venezolana sigue evolucionando al mezclarse con otros géneros, empezando con la zarzuela con tempo de joropo de Pedro Elías Hernández, conocida como "El Alma Llanera", continu
ando a mediados del siglo XX con los arreglos jazzísticos de Aldemaro Romero, hasta llegar a las posteriores fusiones con rock y música electrónica, con músicos como Vytas Brenner.



Lista de Ponencias



Germain Coronado: Rock Criollo. Exponentes de los 80/90. Sus origenes en los 70



Alvaro Paiva: Movida Acústica Urbana: lo popular, lo jazzístico y lo académico.



Alfredo Churion: Una música no tan nueva: los orígenes de nuestra fusión



Leison Rodríguez: Ley Resorte. Entre la innovación y el oportunismo. Experiencia personal con el programa radial "Rock Y Cuatro"



Andrés Moncada Frometa/Alvaro Pardey: sonidos étnicos y electrónicos. La fusión global. Ejemplos de etno electrónica hecha en Venezuela.

Un evento de la Organización Corriente Alterna
Entrada libre

martes, 7 de junio de 2011

Folk punk: sonido duro y global

Por Ernesto Soltero (La Rotunda)



Música de punks convertidos en hippies. Sonido post-moderno que mezcla elementos contradictorios. Un derivado cultural de la globalización. Todo eso es el folk punk, tendencia que engloba diversos sonidos étnicos con el elemento “punk” siempre presente.

No siempre el punk y la música folk fueron antagónicos. Si bien, en 1977 la música de gente como Bob Dylan era considerada demasiado hippie para los fanáticos de Sex Pistols, algo de folk había en el ADN del punk-rock. El mismo Bob Dylan había servido de inspiración, junto al poeta Rimbaud, a una adolescente llamada Patti Smith, conocida posteriormente como la abuela del punk. Velvet Underground, considerados también pioneros del género, hacían un folk eléctrico minimalista y ruidoso.

En los 80 el punk ya no sólo era considerado un estilo musical, sino que había derivado en otras tendencias como el dark rock, el new wave y el hardcore punk. Bandas consideradas hoy día como pioneras del rock alternativo como Meat Puppets y R.E.M. Fueron precursoras en la fusión de elementos de la música tradicional con elementos punk. Los primeros hicieron una mezcla entre la música country y el punk norteamericano de esa década. Los segundos se fijaron más en el post-punk que en el punk, y lo fusionaron con el folk rock estadounidense de los años 60.




Pero los experimentos iniciales no sólo incluyeron la música folk estadounidense. En los 80 nació también el sonido Celtic-punk (punk celta), principalmente a través de la banda irlandesa The Pogues, aunque también con grupos  bastante lejanos geográficamente, como los australianos Roaring Jack. Ese estilo encontraría un caldo de cultivo bastante fertil en Estados Unidos y Canadá, países con una colonia irlandesa bastante numerosa, destacando a partir de los 90 con grupos como Dropkick Murphys. Quién haya visto películas como Los Infiltrados (The Departed) ha escuchado a esta última banda.
Pero Irlanda no fue el único país británico en mezclar el punk con la música de raiz. De hecho Inglaterra tiene precursores como The Men They Couldn't Hang (con canciones  que también se orientan más al rock que al punk), The Levellers, aparecidos a finales de los 80, y Billy Bragg, cantautor influenciado tanto por el punk como por los trovadores norteamericanos, y exponente de una tendencia más acústica y austera dentro del género, llena de cantantes solistas o duetos, continuada en otros países por artistas como Timothy Cameron (Canadá) así como algunos proyectos del sello Plan-It-X Records (USA). Fuera del mundo anglosajón, la fusión entre el punk y la música étnica también tiene sus precursores.

Vascos, charros y gitanos

Sin pretender crear un nuevo género, algunas agrupaciones punk españolas, sobretodo en el país vasco, fueron pioneras en mezclar el rock agresivo y básico con elementos étnicos. Kortatu son conocidos como pioneros del ska-punk en el mundo, y fueron también los primeros en cantar letras en euskera. Pero además, en su tema Platinozko sudurrak, de 1988, incorporaron elementos foklóricos vascos, principalmente a través del acordeón de Javier Muguruza. 

Un año antes de Kortatu la agrupación La Polla Records, oriundos también de Euskadi, había hecho algo parecido, aunque con la música de otra comunidad, pues, incorporaron la gaita asturiana en el tema No somos nada. Se adelantaron unos 20 años a lo que hace actualmente el grupo Skontra, de Gijón.




Otro grupo de la misma zona ibérica fue también pionero en la fusión del punk-rock y el folklore, sólo que utilizaron un estilo musical bastante alejado geográficamente de España. Ese grupo, nacido tras la disolución de la banda Tijuana in blue fue Kojón Prieto y los Huajalotes, quienes crearon un sonido llamado naparmex, mezcla de mariachi con velocidad punk. Fue producto de un viaje que su vocalista (conocido inicialmente como Eskroto, y luego como Gavilán) hizo a territorio azteca. Actualmente el grupo Los Zopilotes Txirriaos continúan con el estilo.


El otro gran género del folk punk en cuanto repercusión masiva es el gipsy-punk (o punk gitano) que tiene entre sus principales exponentes a la banda Gogol Bordello, formada en Nueva York por inmigrantes de europa oriental. La agrupación Zabranjeno Pušenje, conocida internacionalmente como No Smoking Orchestra (los mismos de Emir Kusturica) pueden considersare en parte pionera de esta tendencia, aunque han utilizado elementos de otros estilos.

Otros antecedentes se pueden encontrar en la agrupación newyorkina Motherhead Bug, quienes a principios de los 90 hacían un tipo de música inclasificable, y también utilizaron elementos gitanos. En una onda similar, con géneros folklóricos de europa del este, aunque no necesariamente gitanos, está Ivanova, una banda de chicas rusas que definen su sonido como “extreme girls folk”.

Latinoamérica y la actualidad 

En los años 80/90 Latinoamérica vivió el auge del llamado rock mestizo, pero no ha sido muy fertil en la creación de bandas híbridas con elementos punk y música tradicional. Si bien, el rock mestizo de agrupaciones como Mano Negra o Fabulosos Cadillacs llegó a calar dentro de la comunidad punk, esta no buscó ningún acercamiento de la música popular latinoamericana, fieles seguramente a su postura anti-nacionalista.

Es en Chile, país dónde tanto el punk-rock como la trova o canción de protesta tienen bastante arraigo, dónde han salido, hasta ahora, los exponentes más conocidos de esta tendencia en América latina. El más conocido actualmente es Mauricio Castillo, popularmente conocido como Chinoy, heredero de cantautores como Víctor Jara, con una sencillez en ejecución muy cercana al punk. Un caso diferente lo tenemos en la banda Dskisiados, un grupo con predominio de instrumentos de rock, y uso ocasional de la Quena, instrumento de viento típico de Los Andes.



En el resto de Latinoamérica, lamentablemente, no se conoce por ahora (por lo menos en el ámbito masivo) a agrupaciones que puedan ser catalogadas como folk-punk que utilicen elementos étnicos de su propio país. En el mejor de los casos existen grupos que siendo de este continente replican estilos que han calado en el resto del globo, como el punk celta y el gipsy punk, lo cual sucede también en países no latinos como Polonia y Alemania. 

En el caso de Venezuela, tenemos a la cantautora Yva las Vegass, radicada en Estados Unidos, quien fue miembro junto Chris Novoselic (ex-Nirvana) del grupo Sweet 75, y que actualmente graba álbumes solistas acompañada de su cuatro. También podemos hablar de una agrupación autocatalogada como joropunk, pero no es la intención de este articulista promover a su banda con éste reportaje.





Artículo publicado originalmente el 29 de Marzo de 2011 para Corriente Alterna

miércoles, 1 de junio de 2011

Fin de Semana con el Rey Zamuro

Viernes 3 de Junio 
La agrupación Toberías presenta su joropo eléctrico o "electro tuyero" en el Centro Cultural Corp Group, de La Castellana, Caracas, en el marco del VII Ciclo de Jazz y nuevas propuestas venezolanas. 8pm. Entrada: 120 BsF (Colocamos el programa completo del Ciclo, que está muy interesante).



Sábado 4 de Junio
La Rotunda (joropunk) y Ozono Jazz (jazz fusión) comparten tarima en el marco del Día mundial del medio ambiente. Parque Arístides Rojas, Ubicado entre la Av.Andrés Bello y la Av.Ppal. de Maripérez. Caracas. 3pm.Entrada Libre




Domingo 5 de Junio
Ozono Jazz se vuelve a presentar en la Plaza Avila del Centro San Ignacio, en la clausura de la feria Ecovita "Unidos por la Ecología".Municipio Chacao, Caracas. Entrada libre.





lunes, 30 de mayo de 2011

UN, DOS, TRES Y FUERA: O CUANDO EL TUYERO SE ELECTRIFICÓ

De Cantaura y Guatire para toda Venezuela


Por Germain Coronado (Toberías)

En Venezuela confluye una serie de manifestaciones culturales y musicales producto de la sabida mezcla de razas y también por su privilegiada ubicación geográfica donde siempre ha llegado toda la información sonora del mundo lo que les da a nuestros músicos una amplitud y versatilidad única. Así es la música de Un Dos, Tres y Fuera con la particularidad de ser muy adelantada a su tiempo. La semilla la sembrarían los Hermanos Eudis y Néstor Blanco, nativos de Tucupita Estado Delta Amacuro, pero criados en Cantaura del Estado Anzoátegui donde se hacen alumnos y pupilos de un profesor italiano llamado Leonardo Vitalli quien los dirige en su primer proyecto musical donde ejecutaban la música venezolana de raíz tradicional, la popular, la italiana y hasta el rock y pop de la época, estamos hablando de finales de la década de los sesenta. Ese proyecto se llamaría “Los Pentapop de Vitalli”. Con ganas de extender el alcance de su música se mudan a Caucagua Estado Miranda. Allí duraron solo tres días, un 13 de Enero de 1971 reciben la invitación para mudarse ahora a la población de Guatire Estado Miranda allí se colocan de nombre grupal “La séptima esencia” dado el número de integrantes para el momento. Esta alineación duraría poco tiempo mientras que los hermanos Eudis y Néstor ya se venían impregnando de la música tradicional por excelencia en Guatire y Guarenas-el joropo central-aprendiendo cada vez más asistiendo a bailes y templetes joroperos como observadores.

Al disolverse la séptima esencia, se ponen en contacto Carlos Jugo. Este tecladista venía desarrollando la idea de adaptar al teclado la ejecución del arpa. Estaban entonces Eudis Blanco en el bajo, Néstor Blanco en la batería y voz y Carlos Jugo en el teclado y voz. Se cambian al nombre de “UN, DOS, TRES Y FUERA por sugerencia de un amigo por el número de integrantes de entonces y para salir de un percance con el anterior nombre que poseía el proyecto. Lo que hace interesante a esta agrupación es la adaptación que hacen, en principio como trio, de los instrumentos si se quiere del rock y pop para interpretar música tradicional y popular venezolana. Se aprecia en su aporte musical a Nestor en la batería que emula las maracas con el hi-hat, e incorpora repiques muy particulares tomados de sus influencias del Jazz y rock al sincopado ritmo del joropo central, Eudis desarrolla una técnica de acompañamiento en el bajo con una particular riqueza melódica en fragmentos de cada canción y una especie de “trancao” en registros agudos de su instrumento que interpreta, a su forma, lo que ejecutan los cultores del arpa central en las cuerdas llamadas bordones y Carlos Jugo interpreta el teclado como si se tratase del arpa más típica del joropo central usando un timbre muy parecido al instrumento llamado clavecín de donde se sostiene es la inspiración de nuestra arpa mirandina o tuyera como también se conoce, con aportes musicales tanto armónicos como melódicos  pero sin anular la esencia del género en lo que lo convierte en un pionero en esta adaptación. El trío decide crecer y buscar integrar nuevamente el saxofón, la percusión y un nuevo cantante. Estaría Elías Barreto nuevamente en el Saxo y en la voz  Edgar Lara que identifica los primeros éxitos de la agrupación a nivel discográfico como los temas  “Desilusión”, “El totumo de Guarenas”y “Aquella noche”, por nombrar algunos, en la versión joropo central del grupo, además se encargaría de las congas en los temas que lo ameritaba y quien en una segunda etapa del grupo sería sustituido por Antonio Armas. El tecladista Carlos Jugo no acompaño al grupo hasta el final de la primera etapa pues fue sustituido por el no menos reconocido músico y productor, Williams Sigismondi quien se encargaría de los teclados hasta la década de los 80 cuando el grupo cesa sus presentaciones. En su haber tienen múltiples premios y reconocimientos, (8) discos en total con el sello Discomoda grabados entre 1975 y 1985. La producción discográfica más reciente cuenta en su alineación con nuevos músicos que traen al grupo nuevamente a las tarimas después de 21 años de ausencia, ellos son. Víctor Morles en los teclados, Roy Herrera en el Saxo, Mauricio Milano en la percusión, Eudis Blanco en el bajo y Nestor Blanco en la batería, de los fundadores del grupo, y Antonio Armas se mantiene en la voz interpretando tanto sus éxitos con el grupo como los que grabó Edgar Lara quien dejo este mundo hace 3 años pero dejo grabada su voz en este disco. Así que “nuevamente Un dos tres y fuera llego con el joropo” como el título de esta nueva obra musical que deja sentado un precedente vanguardista en la música popular venezolana de raíz tradicional desde los años setenta hasta la actualidad.